| Consejos de Chabela |
| Tarot - El Tarot |
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Es de vital importancia tener conciencia del respeto que merece el consultante que ha depositado su confianza en nosotros. Siempre pienso que esa confianza es de un valor infinito, puesto que se desnudan ante nuestra mirada una cantidad enorme de aspectos que hacen a la intimidad del mismo (a veces cuestiones que nunca le han sido reveladas a nadie); no se puede traicionar esa confianza haciendo una lectura de tarot que cuestione, critique, juzgue o pretenda imponer una determina posición; sólo podemos sugerir, invitar a la reflexión, orientar y aconsejar cuando percibimos que el consultante tiene la capacidad, voluntad y apertura de mente y corazón suficiente como para captar la esencia de aquello en lo que pretendemos guiarlo. Debemos tener en cuenta que un porcentaje muy alto de personas que solicitan una consulta lo hacen pensando sólo en obtener la respuesta que buscan y saben puede calmar su ansiedad o angustia; pero en el fondo todos traen la real necesidad de ser comprendidos, aliviados y asesorados para que su vida sea más feliz. Teniendo en cuenta esto, podemos simplemente responder a sus inquietudes o transformar la sesión de tarot en una herramienta de autoconocimiento, reflexión y crecimiento, aportando aquellos elementos que excediendo el nivel predictivo, apuntan al corazón y al verdadero cambio. Captar el grado de vulnerabilidad de quien nos consulta nos permitirá poder evaluar la información que vamos a transmitirle; no todos los consultantes están preparados para recibir el total de los mensajes que nos aporta el tarot. Esto significa que si alguien acude en estado de desesperación, no podemos desahuciarlo aún más con nuestras respuestas; por el contrario, siempre debemos dejarle la puerta abierta a la esperanza, a la posibilidad de cambio y a la factibilidad de error, porque somos humanos y por ende, podemos equivocar la lectura o interpretación de las cartas del tarot. Tampoco se trata de complacer al consultante con aquello que desea oír aunque las cartas nos develen una respuesta contraria. Se trata de la sutileza, la delicadeza, la invitación constante a la reflexión que abre la mente y el corazón; intentando descartar las respuestas tajantes y condenatorias; porque esas solo las tiene Dios. El consultante debe ser siempre el centro de su mundo y el hacedor de su destino, no haciéndolo sentir preso de él mismo, ni de fuerzas extrañas o poderes ocultos; sino haciéndolo tomar conciencia que dentro de sí tiene todo el potencial suficiente para poder realizarse plenamente en todos los aspectos de su vida y ser feliz. Si apelamos al sentido común y conjugamos todos estos criterios, podremos ofrecer un servicio de excelencia que abarque y cuide, tanto los aspectos predictivos como los psicológicos de la consulta, sostenidos por el objetivo real del Tarot que es la transmisión de las enseñanzas que hacen a la evolución del ser humano; estimulando la capacidad de dirigir concientemente la propia vida. Consulta el Tarot Otros artículos de interés:
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“Las personas cambian cuando se dan cuenta del potencial que tienen para cambiar las cosas” Aprende a vivir sencillamente, con naturalidad, permitiendo que cada alma encuentre su propia nota y que la use en la orquesta. |